José Ortiz transitó por todas las categorías del fútbol español, desde los campos provinciales de tierra, hasta alcanzar la gloria en estadios de leyenda como el Santiago Bernabéu, en ese trayecto, está claro que nadie regala nada. Y aquí lo tenemos para contarnos un poquito de su historia y la de la U.D. Almería.

josé ortiz y alfonso garcia

Nos llama la atención un hecho que suele repetirse, personas llamadas a destacar en algún ámbito y que son rechazadas en la niñez por sus instructores. Recordando su inicios a la edad de juvenil en el Zapillo Atlético, ¿Cómo es para un chaval que su entrenador le diga que no vale para el fútbol?

“No fueron palabras textuales, pero si que había comentarios de que con mi estatura no iba a llegar muy lejos, en aquellos años se imponía un jugador más corpulento, el tiempo ha demostrado que no es así, como en los casos por ejemplo de Messi e Iniesta, en aquella época simplemente mi sueño era jugar al fútbol y poco a poco ir cumpliendo metas.”

Después tiene lugar hecho asombroso, en el 96 el Zapillo Atlético pide un traspaso de 350.000 pesetas al CD Roquetas por José Ortiz, y este dinero se consigue mediante una colecta popular, ¿Cómo se desarrolló esta colecta?

“Hay un hecho importante en la familia, que deciden mudarse a Aguadulce, entonces se me hacía muy difícil el ir a entrar a el Zapillo desde Roquetas.

El equipo Juvenil del Roquetas recién ascendido a liga Nacional decide ficharme, para mi era un reto importante ya que era un campo de césped y con el primer equipo en tercera división, pero yo estaba retenido por el Zapillo Atlético con el que tenía ficha.

Así que el primer año jugué cedido en Roquetas, pero a la temporada siguiente el Zapillo dijo que no iba a ir cedido y pidió 350.000 pesetas por el traspaso y ni el equipo ni la familia tenían ese dinero. Pasé los primeros partidos sin poder ir convocado, hasta que un directivo viendo la situación, decidió junto con Radio Ciudad hacer un llamamiento a la ciudad de Roquetas y hacer una coleta.

En total entre lo conseguido en la colecta y lo que abonó el propio directivo, se llegó a un acuerdo de 175.000 pesetas, que no estaba nada mal para un chaval juvenil y para aquella época” (risas)”

“Gracias a este directivo pude disfrutar de lo que más quería que era jugar al fútbol y además donde quería, que era en Roquetas”

Al año siguiente pasó a las filas del desaparecido Almería C.F. y de ahí da el salto a Italia en 1999, no sin tener otro problema con el traspaso, que tuvo que abonar su familia al Ravenna, ¿que sucedió?

“Estando en tercera división en diciembre, salío la oportunidad de jugar la serie B italiana, y el Almería C.F. solicitó al Ravenna una cláusula de rescisión de 10 millones de pesetas.

Tuvo que intervenir la familia ya que el Almería C.F no aceptaba la forma de pago por pagarés, entonces la familia corrió con el riesgo de coger los pagarés del equipo italiano, y pedir un préstamo para abonar el dinero al Almería”

 Dicen los jugadores españoles, que pasan por el Calcio, que allí se les inculca unos valores defensivos, de sacrificio y rigor táctico que no se ven en otro sitio, ¿es cierto que en estos aspectos había tanta diferencia con lo que se hacía en España?

“En aquella época España no había ganado ningún mundial, Italia siempre había sido una referencia mundial a nivel futbolístico. 

Para mí fue un salto muy grande, ten en cuenta que venía de tercera división, era un salto de dos categorías y en otro país, el nivel era muy alto, una liga muy exigente, como la segunda división española, equipos muy aguerridos, y fuertes tácticamente, resultados de 0-0, 0-1, partidos muy disputados”.

¿Este paso le hizo más futbolista?

“Se trabajaba muy bien físicamente, aprendi mucho de la manera de entrenar, me adapte muy rápido, la sociedad era muy parecida a la española y el idioma era también muy parecido, disfruté mucho esos seis meses”.

En el 2000 comienza la época que marcara su carrera, vuelve a Almería, a la Unión Deportiva, en tercera división, ¿Cuando contactaron con usted pensó alguna vez que aquel proyecto deportivo llegaría a la primera división?

“Pues si, además hay entrevistas del año 1999 estando en tercera, y cuento en esa entrevista que mi sueño es jugar en primera división, y que Almería se lo merecía.

Poco a poco se fueron cumpliendo objetivos, y fue creciendo el Almería, fue un regalo haber podido jugar cuatro años en primera división”.

En 2002 llegó el ascenso a segunda división, ¿Tras 10 años de aquello y con la pátina del tiempo, como lo recuerda?

“Fue muy difícil, fue una liguilla de ascenso con tres grandes equipos, Real Madrid B, Espanyol B y Pontevedra.

En principio no éramos favoritos, pero desde  el comienzo, en el primer partido contra el Real Madrid B que ganamos 4-1 en el Juan Rojas, ya vimos que había posibilidades y el equipo fue creyendo, fue creciendo, y de hecho solo perdimos un partido en esa liguilla, contra el Real Madrid B.”

Durante el periodo en segunda división se produce el cambio de estadio, se pasa del Juan Rojas al Juegos del Mediterráneo, ¿Cree que ese cambio sumo o resto al club?

“Al principio restó, ya que la gente estaba más lejos del terreno de juego, pero los accesos y el estadio en sí, son de un estadio moderno.

El único handicap que teníamos eran las pistas de atletismo. Los cambios al principio siempre cuestan, pero nos adaptamos bien, y el estadio fue un fortín gran parte del año del ascenso y al siguiente, se ganaron muchos partidos, cuando la gente apretaba, como siempre hacía, daba igual que las gradas estuvieran lejos.

Este año se han puesto gradas en los fondos y hay más ambiente de fútbol.”

 

MAÑANA SÁBADO LA SEGUNDA PARTE DE LA ENTREVISTA

jose ortiz bernal con la U. D. Almería